La práctica del pilates puede prevenir y aliviar esos dolores y molestias que experimenta la mujer durante el embarazo. Estas molestias se deben principalmente a los cambios fisiológicos en el cuerpo necesarios para el desarrollo del bebé.

Gracias a este método, no sólo se se puede conseguir un bienestar para la madre durante los 9 meses, sino que también es beneficioso para facilitar la recuperación post-parto.

Eso sí, el pilates para embarazadas tiene que ser realizado bajo la supervisión del fisioterapeuta y llevado con un buen control y corrección para alcanzar los objetivos.
Además para aquellas mujeres que tengan pensamiento de quedarse embarazadas, es muy recomendable empezar a prepararse con anterioridad para tener así una buena integración de los principios básicos posturales para cuando llegue el embarazo.

¿En qué beneficia el Pilates a las embarazadas?

Con este método se busca dar solución a problemas comunes durante el embarazo, como por ejemplo aliviar el dolor de espalda, lumbopélvico y costal, preparar el suelo pélvico para el momento del parto, facilitar el pujo, mejorar el proceso de recuperación post-parto , mejorar la circulación, aumentar la agilidad y sobre todo, mejorar la autoestima y el estado de ánimo.

¿Qué objetivos persigue el tratamiento?

El pilates persigue principalmente mejorar la conciencia corporal, provocar una buena postura antes y mantener la movilidad articular durante y después del embarazo. Además con estos ejercicios se acondiciona el cuerpo para los cambios que se producen durante el embarazo, el parto y facilita la recuperación post-parto.

Por otro lado, hay que trabajar el suelo pélvico para que sea capaz de soportar el aumento de peso y prevenir disfunciones uroginecológicas.

¿Cómo se consiguen estos objetivos?

El método pilates es muy amplio, pero para casos tan específicos hay que centrarse en :

  • Equilibrar las riendas musculares.
  • Fortalecer y tonificar la musculatura, poniendo especial atención en la zona abdominal (sobre todo musculatura abdominal profunda).
  • Mejorar la circulación.
  • Estiramientos y flexibilización.

No se debe realizar Pilates pre-parto…

  • Por riesgo de aborto
  • Durante las 12 primeras semanas porque puede suponer riesgo para el feto.
  • Si aparecen contracciones o algún dolor asociado al movimiento.
  • Si hay alguna enfermedad asociada al embarazo que impida realizar ejercicio.
  • Si hay pérdida de sangre o líquido.

Durante los último 45 días de gestación el doctor debe valorar si se puede seguir practicando pilates. Todo dependerá del estado de la madre y la evolución del embarazo. De hecho hay mujeres que continúan con la rutina de ejercicios hasta el momento de dar a luz.

Si tienes proyecto de quedarte embarazada o ya lo estás y te interesa beneficiarte de este método, no dudes en contactar con nosotros para guiarte e informarte en todo lo que necesites.