Desarrollada por Robin McKenzie, fisioterapeuta neozelandés considerado uno de los cinco fisioterapeutas más influyentes de toda la historia.

El Método McKenzie es un sistema de Diagnóstico y Terapia Mecánica basado en la evidencia científica que evalúa y trata problemas musculo-esqueléticos. Se trata de un método que enfatiza el tratamiento activo por parte del paciente mediante la aplicación de sencillos ejercicios, además de hacer mucho hincapié en que el paciente forme parte activa del tratamiento tanto rehabilitador como preventivo.

Este método está especialmente indicado en el dolor provocado por hernias de disco, así como síntomas de irradiación nerviosa u hormigueos.

Indicaciones

  • Hernias de disco
  • Ciática
  • Hormigueos y entumecimientos en extremidades
  • Dolor de espalda (Lumbalgia, cervicalgia, dorsalgia)
  • Cefaleas

Aplicación

1º EVALUACIÓN

El Método McKenzie empieza cuando el Terapeuta Acreditado en el método hace una historia detallada sobre los síntomas y su comportamiento, para averiguar si están relacionados o no con posturas o movimientos que  se realizan en la actividad cotidiana.

Se le pedirá al paciente que haga determinados movimientos varias veces, también adoptar posturas mantenidas para evaluar la respuesta de los síntomas y la movilidad que tiene.

Saber cómo cambian los síntomas con esos movimientos repetidos hará que el Terapeuta McKenzie Acreditado tenga la información necesaria para llegar a una conclusión diagnóstica y diseñar un tratamiento adecuado.

2º TRATAMIENTO

Usando la infomación de la evaluación, si el fisioterapeuta lo encuentra adecuado, prescribirá unos ejercicios específicos y aconsejará determinadas posturas que se deben adoptar y otras que se deben evitar.

Si el problema o patología tiene una presentación mecánica más compleja, un Terapeuta Acreditado en el Método McKenzie puede aplicar técnicas manuales ‘avanzadas’ hasta que el paciente sea capaz por sí mismo de auto-tratarse a través de ejercicios específicios y con la corrección de la postura.

El objetivo es solucionar el problema lo antes posible y con el mínimo número de sesiones en la clínica . El tratamiento prescrito se debe realizar en casa cinco o seis veces al día, así se obtiene un resultado mucho más efectivo que con el tratamiento convencional de fisioterapia. Lo importante es que el paciente se involucre en el tratamiento de una forma activa, pues permitirá que se recupere de sus dolencias más rápidamente y, por tanto, necesitará menos sesiones.

Se ha comprobado que con este método la mayoría de los pacientes puede tratarse con éxito si se les da las herramientas y conocimientos necesarios para poder hacerlo. El terapeuta McKenzie se encargará de dárselas. Gran parte del tratamiento depende del paciente, nosotros le guiamos. Tienen que ser constante.

3º PREVENCIÓN

Aprendiendo como tratar el problema actual el paciente va a ser capaz de minimizar los riesgos de una recaída y, además, sabrá qué pauta debe seguir si los síntomas aparecen de nuevo. Le enseñaremos a reconocer y controlar los síntomas de manera rápida y efectiva. En los últimos estudios se ha comprobado que los problemas recidivantes pueden ser prevenidos a través de los ejercicios personalizados de mantenimiento que le enseñaremos.

http://www.mckenziemdt.org
http://www.mckenzie.es/index.php